Translate

Mostrando entradas con la etiqueta dietas milagro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dietas milagro. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de noviembre de 2012

PROBLEMAS DE LAS DIETAS MILAGRO

“Consumer publica un estudio en el que 36 dietas milagro son analizadas, demostrando que acarrean problemas de salud”.

Las dietas milagro (carentes de base científica) no reducen el peso de forma sana y duradera. Una de sus principales características es que en el momento en que las abandonas recuperas más kilos de los que habías perdido. Además, no garantizan el aporte de nutrientes que nuestro organismo necesita.
Prometen adelgazar rápido y sin esfuerzo, pero a pesar de sus evidentes faltas de veracidad, siguen difundiéndose más y más tipos de dietas, especialmente entre las mujeres.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ofrece en el siguiente enlace una explicación muy clara de los riesgos generales de estas dietas:
http://www.aesan.msc.es/AESAN/web/destacados/dietas_milagro.shtm

Podemos dividir las dietas milagros en 6 tipos básicos:

-      Basadas en la toma de un alimento concreto, al que se le atribuyen propiedades beneficiosas. Incluso aunque el alimento tenga dichas propiedades, nunca va a ser “especialmente diseñado para adelgazar” y no puede obligarse al organismo a consumir sólo esto (por los peligros evidentes). Ej. de la piña, de la alcachofa, del espárrago…

-      Hipocalóricas: consisten en el consumo de entre 400 y 1000 kcal/día (la cifra saludable ronda las 1500 para una mujer adulta). A largo plazo deriva en problemas de desnutrición similares a los de la anorexia.

-      Hipoenergéticas: similares a las anteriores, pero un poco menos agresivas (recomiendan consumir de 1000 a 1500 kcal/día).

-      Ricas en grasas, que limitan el consumo de pasta, pan, cereales… todos ellos fuentes de hidratos de carbono. El organismo se queda sin glucosa (se origina entones un proceso de cetosis) y, además, se deshidrata (por que se produce una gran pérdida de electrolitos y líquidos). Obviamente, consumiendo sólo grasa, los niveles de colesterol aumentan y dañan la salud cardiovascular.

-      Ricas en hidratos de carbono, que limitan el consumo de grasas (habrá un déficit de ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles) y proteínas. El exceso de fibra disminuye la absorción de nutrientes y puede causar trastornos intestinales.

-      Dietas “pintotescas”: son dietas de lo más variado y su explicación es la menos lógica; usan como reclamo mensajes originales y personas famosas.

Los problemas nombrados son sólo algunos de los que pueden aparecer a causa de estas irregularidades en la alimentación: habitualmente derivan hacia otros mucho más graves.

Si necesitáis perder peso para alcanzar un mejor estado de salud, lo mejor es acudir a un nutricionista que os aconseje. El Ministerio de Salud también nos facilita una sencilla guía para lograr unos hábitos saludables para toda nuestra vida: http://www.aesan.msc.es/AESAN/docs/docs/destacados/habitos_alimentarios_saludables_actividad_fisica.pdf

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Grandes mitos sobre la alimentación a examen

Las dietas milagro, que aparecen todos los años, acaban creando creencias populares que en muchas ocasiones nada tienen que ver con la realidad. El marketing y los intereses de ciertas empresas de alimentación también contribuyen a agravar este problema, y al final acabamos teniendo ideas erróneas sobre ciertos alimentos. Al mismo tiempo la investigación sobre nutrición avanza, y productos hasta ahora mal vistos pasan a reivindicarse y viceversa.
A continuación discutiremos 10 de los mitos más comunes sobre la alimentación:
  1. El pan tostado engorda menos que el pan fresco. Falso. Una rebanada de pan de 50 calorías va a seguir teniendo 50 calorías aunque se tueste. La diferencia es que va a pesar menos por la evaporación del agua. Además el tostado tiene además la ventaja de hacer más digestivo el almidón del pan.
  2. El azúcar negro engorda menos que el blanco. Falso. No hay diferencias significativas. El azúcar moreno tiene apenas un poco menos de calorías que el blanco, pero aporta algo más de vitaminas y minerales.
  3. La cerveza produce hinchazón pero no engorda. Falso. La cerveza hincha y engorda, porque fermenta y tiene alcohol e hidratos de carbono por la malta.
  4. Los carbohidratos son malos y engordan, mejor evitarlos. Falso. La principal razón por la que ha disminuido su consumo en muchos países desarrollados se debe a que se cree popularmente que engordan. No hay ninguna prueba de esto. Es el exceso de calorías lo que nos hace engordar, y en realidad no importa de donde vengan (patata, pasta, etc.). De hecho, lo más nomal es que engorde más la grasa que añadimos a los carbohidratos que los propios carbohidratos. Esta grasa proviene de productos como mantequilla, salsas o aceite.
  5. El plátano engorda: Es relativo. Un plátano pequeño (100 gramos) tiene las mismas calorías que una manzana de 150 gramos, aunque algo más de grasa. Pero aporta también más vitaminas y minerales, y por eso es una fruta tan importante y debe ser consumida de manera responsable.
  6. Las salchichas y las hamburguesas no tienen valor nutrituvo. Falso. Cuando estos productos son de firmas serias y de confianza se hacen realmente con carne  de calidad, y su contenido en proteínas es muy interesante.
  7. Las espinacas dan fuerza. Falso. Popeye sacaba unos músculos increibles cada vez que comía su lata de espinacas. Lo cierto es que esta verdura tiene hierro, pero no tanto como las lentejas o el hígado de cerdo. Además, tienen sustancias laxantes y quelantes que hacen más dificil la absorción del hierro por parte del cuerpo humano.
  8. Debemos comer una fruta siempre con el desayuno. Falso. Las frutas pueden tomarse en el momento del día que se desee. Ingerirlas en un momento u otro no hará variar la absorción de nutrientes por parte de nuestro organismo.
  9. Después de un atracón, un día de ayuno. Falso. Es mejor hacer más comidas, pero más ligeras. El cuerpo recibirá así su dosis equilibrada de proteínas, grasas, minerales, vitaminas e hidratos de carbono, y se encontrará en mejores condiciones metabólicas para quemar el tejido adiposo.
  10. Las zanahorias agudizan la visión. Es relativo. No nos salvará de usar gafas si realmente tenemos problemas de visión, pero los betacarotenos que contiene son precursores de vitamina A, imprescindible para la fabricación del pigmento rodopsina, que mejora la agudez en ambientes con malas condiciones de luz.
Si te has quedado con ganas de saber más sobre los grandes mitos  de la alimentación, pon atención al siguiente vídeo: