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jueves, 15 de noviembre de 2012

EL MELÓN

Desde la antigüedad, el melón fue alabado por ser una fruta, decían “tan beneficiosa como el sol”. A lo largo de los siglos, su tamaño a crecido, así como el número de tipos que existen.

Es una fruta de verano, con forma de esférica a ovalada (dependiendo de la variedad) y una corteza fina que va del verde al amarillo. Su pulpa es blanca-amarillenta, compacta y muy dulce; en su interior contiene semillas también amarillentas. El melón maduro se deteriora rápidamente, por lo que debe consumirse lo antes posible.

El melón es una fuente de agua, pues se trata de una de las frutas con mayor contenido de este elemento: un 80%. El organismo necesita agua para funciones muy diversas, es el componente fundamental de la célula e interviene en la regulación de muchas reacciones químicas. Como también es rico en potasio (necesario para la transmisión del impulso nervioso y para la actividad muscular normal), se trata de un alimento altamente diurético, recomendable para hipertensos o gente con retención de líquidos. Sin embargo, quienes padecen insuficiencia renal y requieren un control de este mineral deben consultar con su médico antes de consumir grandes cantidades de esta fruta.

Aporta escasas calorías, ya que el porcentaje de azúcar en su composición es bajo.

Destaca la cantidad de vitamina C, potente antioxidante que interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes… y que favorece la absorción de hierro y la resistencia ante infecciones

Cabe mencionar también la presencia de beta-carotenos (provitamina A), un antioxidante (al igual que la vitamina C) cuya mayor o menor presencia depende de la intensidad de pigmento de la pulpa y que en nuestro organismo se transforma en vitamina A, esencial para la visión, las mucosas, los huesos, el sistema inmune…

El consumo de estas vitaminas está especialmente recomendado a las personas con riesgo de carencias o en periodos de crecimiento, embarazo o lactancia.

Además de potasio, el melón también contiene como minerales el magnesio y el calcio, aunque este último es de peor calidad que el de los lácteos. Se trata de una de las frutas más ricas en sodio, con 10 mg por cada 100 g de producto.

El melón es ideal como postre o para realizar helados, sorbetes y ensaladas.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

En invierno, mandarinas

La mandarina es un cítrico fruto del mandarino, árbol que pertenece a la familia de las Rutáceas, con características similares al naranjo, aunque más pequeño y delicado. Las encontramos en esta época del año en pleno auge: desde principios de septiembre hasta principios de marzo. Y es que por sus propiedades nutricionales es una excelente aliada contra los resfriados de los días de frío.

Propiedad de los autores del blog
Su gran aporte de vitamina C hace de ella uno de los alimentos indispensables en la mesa de todos los hogares. Tomando 4 piezas diarias de mandarinas, cubriremos las necesidades diarias de esta vitamina, siendo especialmente importante para embarazadas, fumadores, lactantes y diabéticos. Además, como es antiocidante, puede prevenir enfermedades degenerativas.
Este cítrico contiene potasio, necesario para el corecto desarrollo del metabolismo celular, y calcio, que fortalece huesos y dientes. Las clementinas (otra variedad de mandarina) poseen también altos niveles de fibra que pueden evitar enfermedades cardiovasculares, estreñimiento, cáncer de colon y obesidad. Por esta última razón, los cítricos pueden ser una parte importante en una dieta de adelgazamiento, ya que provocan sensación de saciedad.
Destacamos:
  • La pulpa contiene vitamina C, vitamina B, ácido cítrico, azúcar y caroteno.
  • Tiene propiedades broncodilatadoras y antiinflamatorias.
  • Adecuada en el tratamiento de úlceras, ayuda al intestino y a la digestión.
  • Ejerce una clara acción antinfecciosa.
  • Combate el desrrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.
  • Tiene efecto diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota.
  • Se utiliza para preparar bebidas y aceites.
Después de saber todos los beneficios que reporta, ¿quién puede resistirse?

jueves, 25 de octubre de 2012

EL CALABACÍN

El calabacín es una hortaliza alargada, con piel desde amarilla a verde oscura, de la familia del melón, la sandía, la calabaza y el pepino. Los ejemplares más sabrosos se recogen de julio a septiembre; los calabacines de gran tamaño tienen demasiadas pepitas y su carne es poco tierna. Están compuestos fundamentalmente por agua, hidratos de carbono y pequeñas cantidades de grasa y proteínas. Así mismo, contienen vitamina C, B1, B2 Y B6 (las tres últimas en menores cantidades) y folatos.

Como ya sabemos, la vitamina C posee acción antioxidante y aumenta la resistencia a las infecciones. Además, ayuda en la formación de colágeno, huesos y dientes y favorece la absorción de hierro.

Los folatos intervienen en la formación de glóbulos rojos y blancos, es decir, tienen un papel en el desarrollo del sistema inmune.

Los calabacines son ricos en potasio y poseen magnesio, fósforo y hierro en bajas cantidades. Al ser pobres en sodio y ricos en potasio, ejercen como excelentes diuréticos, beneficiosos si hay retención de líquidos; con la producción de orina se eliminan sustancias de desecho disueltas en ella.

El magnesio tiene un papel importante en la formación de huesos y dientes, el desarrollo del sistema nervioso y la inmunidad del organismo.

Su contenido en fibra aporta propiedades laxantes y contribuye a disminuir la absorción de colesterol y azúcar, con lo que aparecerán en sangre en menor cantidad.

El calabacín también contiene usas sustancias que se llaman mucílagos, un tipo de fibra que desinflama las mucosas del aparato digestivo.

Según la forma de preparación de este alimento, sus calorías pueden aumentar notablemente (puede freírse, cocerse, asarse…). 
Tortilla de calabacín
 
Vídeo-receta (crema de calabacín)

sábado, 20 de octubre de 2012

LA BERENJENA

La berenjena es una planta de climas cálidos o templados, originaria de la India, donde se cultiva desde hace más de 4.000 años. Fueron los españoles los que la introdujeron en Europa, donde se extendió rápidamente.
Pertenece a la familia de las solanáceas. Es un fruto que puede alcanzar unos 30 centímetros de largo, de color violáceo (por su elevado contenido en antocianinas), con la carne blanca-amarillenta por dentro. Puede consumirse preparada de diversas formas, aunque siempre debe ser cocinada, pues uno de sus componentes (la solanina), que se destruye durante la cocción,  es tóxico y puede producir dolor de estómago y de cabeza.

La berenjena contiene un 90% de agua, pocas grasas y, si se toma con piel, fibra.
La fibra de la berenjena ayuda a “limpiar” el organismo y rebaja los niveles de azúcar en sangre.
Al tener un elevado contenido en agua, presenta pocas calorías; además, por este mismo motivo es un alimento diurético y mejora la circulación.
Asimismo, posee la capacidad de estimular el funcionamiento de la bilis, por lo cual absorbe las grasas de los alimentos que se consumen con ella, que están presentes en el intestino.
Las berenjenas también contienen vitaminas (E, A, C, ácido fólico...) y minerales importantes para el organismo, como hierro, calcio, fósforo…
La vitamina E (antocianina) es un antioxidante que se encuentra en la piel de la berenjena y le aporta propiedades antioxidantes, protegiendo el organismo de algunos tipos de cáncer, como el de estómago.
El ácido fólico es muy importante para las embarazadas durante la gestación.
Como es rico en magnesio y hierro, previene la anemia y mejora las defensas y  el funcionamiento de corazón y demás músculos.
Además, contiene altos niveles de potasio e incluso sodio, importantes para el sistema nervioso y cardiovascular.



Receta de berenjena rellena de marisco
                        (clic foto)