El insomnio es
un trastorno que consiste en la imposibilidad de conciliar el sueño. Las preocupaciones
diarias, el dolor, el consumo de sustancias excitantes o la ingesta de cenas
copiosas pueden ser los desencadenantes: esta es la parte en la que nosotros nos
vamos a centrar.
El tipo de
alimentos que causan insomnio son aquellos como el café, el té o refrescos de cola que contienen extractos de cafeína u
otras sustancias naturales que alteran el sistema nervioso, generando un
“estado de alerta”. Este efecto, que en unas personas es más fuerte que en
otras, inhibe el sueño.
Las cenas
abundantes y pesadas, a base de alimentos difíciles de digerir, como las
grasas, tampoco nos ayudarán a conciliar el sueño y, aun cuando lo logremos,
este será poco reconfortante. Las cenas deben ser, entonces, ligeras, como ya
he explicado en otra entrada de este mismo blog.
