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domingo, 18 de noviembre de 2012

Importancia de la alimentación

 La alimentación tiene tanta importancia para la salud como para la prevención de las enfermedades. Hay muchas enfermedades que están relacionadas con la alimentación y que son consecuencia del efecto que ésta provoca sobre la salud. La inflamación influye mucho en el organismo del enfermo, por lo que ante un estado morboso concreto se debe adaptar la alimentación para que esta no sea perjudicial sino que facilite la curación de la enfermedad. Por todo esto es importante que tanto las personas sanas como las que padezcan alguna afección lleven a cabo un plan dietético.


Dietética
La dietética es una parte de la medicina que estudia los regímenes alimentarios y sus relaciones con el metabolismo, elabora una serie de normas dietéticas para la correcta alimentación, que evitan en parte la aparición o el agravamiento de una enfermedad ya sea cardiovascular, cáncer, obesidad, diabetes, procesos patológicos del aparato digestivo o cualquier otra enfermedad. El dietista es el único que puede conocer, mediante ciertas pruebas, las necesidades metabólicas de un sujeto en cada momento de su vida. Para el enfermo, el médico sabe el tipo de alimentación que hará disminuir la concentración de grasas, de urea o de ciertos metabolitos costosos para la función deprimida de un hígado enfermo.
Los hábitos alimentarios están determinados por el comportamiento individual, pero no se pueden olvidar los factores sociales, culturales y psicológicos que influyen sobre la persona a la hora de escoger los alimentos que que va a consumir, practicar una determinada forma de preparación, elegir el horario y cantidad de las comidas, etc.

Alimentación y desarrollo
El feto depende de la alimentación que, pasando de la madre a él por vía transplacentaria, hará posible la asimilación de los nutrientes necesarios  para su constante y rápido desarrollo. En el momento del nacimiento, la dependencia del hijo para con la madre sigue existiendo y, en caso de lactancia materna, es un factor muy importante, como también lo es durante el embarazo.
Durante la infancia y la adolescencia el aporte nutritivo y energético es esencial para formación y maduración del organismo en crecimiento.
La alimentación incide asimismo en la salud mental y en el rendimiento físico. Para el trabajo intelectual se necesitan proteínas, fósforo, glucosa, aminoácidos, etc. Se ha llegado a calcular que una almentación deficiente incide de tal forma a una persona que ésta puede llegar a perder hasta el 75 % de su rendimiento y capacidad de trabajo.

Mortalidad y morbilidad

Se conoce con certeza la relación establecida entre la alimentación y los índices de morbosidad y mortalidad de una población. Una mala alimentación eleva la morbilidad a índices elevados, como es el caso de la malnutrición. Generalmente, los déficits alimentarios generan más enfermedades de tipo infeccioso y los excesos aumentan la incidencia de enfermedades cardiovasculatorias, obesidad, etc. Lo mismo ocurre como la mortalidad. Los pueblos mal alimentados tienen unos índices de mortalidad más elevados, pues la subalimentación agrava las enfermedades, aumentado los efectos de las mismas sea cual sea su causa originaria

La educación nutricional

La educación nutricional promueve la creación de hábitos alimentarios sanos para toda la vida ya que dota a los ciudadanos de "cultura nutricional" para que puedan tomar las decisiones adecuadas y adaptarse a un mundo cambiante. Es una tarea muy importante para nosotros los enfermeros, ya que resulta esencial para identificar y evaluar problemas nutricionales, así como para intervenir en políticas generales de salud y programas de formación en nutrición.

La nutrición es un pesado lastre para muchos países: en algunos, la subnutrición provoca hambre, malnutrición crónica y deficiencia de micronutrientes. En otros, la hipernutrición provoca sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas causadas por la dieta. 
Para una alimentación adecuada se necesita: el acceso a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos; entender lo que constituye una buena dieta para la salud; y por último la capacidad y motivación para tomar las decisiones alimentarias y dietéticas adecuadas.

Para conseguir una educación nutricional efectiva, debemos ofrecer información, programas y actividades que incorporen métodos para cambiar comportamientos intentando: 
  • Comunicar de una forma motivadora
  • Hacer incapié en mejorar, no en alcanzar la perfección
  • Hablarle a las personas en un lengiaje que entiendan
  • Crear una atmósfera favorable a la nutrición
  • Involucrar a los individuos y a la comunidad
  • Usar diversos canales para llegar a las personas en diferentes etapas de su vida (infancia, adolescencia, vejez...)
  • Promover políticas públicas pro-nutrición
Un ejemplo exitoso de un proyecto de educación nutricional fue el de la FAO en Zambia. En el mismo, se consiguió la integración de temas de alimentación y nutrición en el currículum escolar nacional y se desarrollaron materiales educativos sobre alimentación y nutrición para uso racional. También se establecieron las bases de aprendizaje interactivo y experimental para la formación nutricional del personal y profesores del Ministerio de Educación. Con todo esto, mejoró la valoración , conocimientos  y actitud de profesores, niños y padres en materia de nutrición.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Consejos para una alimentacón sana y saludable.

En esta nueva entrada os ofreceremos una serie de consejos para llevar a cabo una alimentación sana y saludable y así poder optimizar todo el aporte nutricional a nuestro organismo evitando el aumento de peso o ciertas enfermedades cardiovasculares y favoreciendo el metabolismo.

Desde aquí os damos los siguientes consejos:

dieta saludable
  1. Consumir una alimentación variada: Consumir alimentos diferentes a cada comida durante toda la semana nos permitirá ingerir todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo.
  2. Aprovechar productos de estación, es decir, aprovechar ciertas épocas del año para consumir ciertos alimentos que se dan solo en esa época. Esto tiene dos ventajas: la primera es que son menos costosos por haber mayor abundancia; y la segunda, y más importante, es que no están sometidos a procesos de conservación, por lo que los alimentos serán la mayor parte de las veces más naturales.
  3. Comer con moderación y equilibradamente, ya que si un persona come en exceso puede acarrear a largo plazo problemas de obesidad y de hipercolesterolemia.
  4. Evitar exceso de grasas saturadas: Se debe evitar sobre todo la ingestión de grasas saturadas de origen animal, ya que aumentan el colesterol en sangre y pueden acarrear graves problemas cardiovasculares por obstrucción de la luz de las arterias. Así, no se debe comer en exceso piel de pollo, crema, manteca o grasa de la carne, entre otros productos. 
  5. Evitar el exceso de sal.
  6. Evitar el exceso de azúcar.
  7. Consumir alimentos ricos en fibras, que cumplen una función depurativa y favorecen el tránsito intestinal, como ya hemos mencionado en una entrada anterior sobre "El Bífidus activo".
  8. Ingerir dos litros de agua diarios. Esto es algo muy importante ya que contribuye a desintoxicar el organismoy mantiene la piel hidratada. Además, todas las labores cotidianas, bien sea el trabajo, estudio, deporte, andar....suponen un consumo del agua de nuestro organismo y si no ingerimos estos dos litros de agua diarios correremos el riesgo de deshidratarnos.
  9. Moderar el consumo de alcohol, totalmente contradictorio con una dieta sana.
  10. Evitar todo tipo de alimentos muy industrializados.
  11. Evitar el sedentarismo. Este es unos de los puntos más importantes, ya que por muy sana que sea la dieta que lleva una persona, ésta siempre tendrá que estar acompañada de ejercicio físico, si no será un fracaso rotundo.


evitar el sedentarismo
Estos son los consejos básicos para llevar a cabo una vida saludable mediante la realización de una dieta sana y equilibrada complementando con ejercicio físico, y evitando hábitos contradictorios a un estilo de vida sano.

lunes, 29 de octubre de 2012

La dieta astringente.

Persona con dolor de barriga
La dieta astringente, también conocida como dieta antidiarreica, es recomendada en casos de diarrea crónica o aguda para reponer el aparato digestivo y poder recuperar los minerales y líquidos que éste pierde a parte de conseguir una acción de estreñimiento sobre el acto de la defecación.
Así, durante el período de diarrea se han de seguir unas normas muy precisas en la dieta, que juntas constituyen la llamada "dieta astringente". Esta dieta antidiarreica se divide en varias fases:

Principales elementos de la dieta astringente.
  1. La primera fase es el ayuno, en el que solo se puede ingerir un preparado de agua, sal, azúcar, limón y bicarbonato o también se puede ingerir suero hiposódico preparado farmacológicamente. Este preparado debe tener una duración de 6 a 24 horas. Después de este período, se pueden ingerir algunos liquidos como sopas o agua de arroz. Se debe ingerir poca cantidad y de manera frecuente, para reponer líquidos y minerales.
  2. La segunda fase es una fase de alimentación, en la que se ingerirá comida ligera y poco fuerte para el estómago, fácil de digerir y que favorezca el estreñimiento. Así en esta fase se comerá sobre todo arroz y pollo a la plancha (lo más típico en casos de diarrea), aunque también se pueden tomar yogures, verduras hervidas, pan tostado, pescado a la plancha o manzana.
  3. La tercera fase o fase de restauración de la alimentación se centra en volver a una alimentación habitual del individuo paulatinamente. Así el paciente puede ir sustituyendo yogur por leche si ve que lo va tolerando y puede comenzar a tomar otro tipo de frutas como plátanos o naranjas. Si los síntomas no revierten, se podrán ir incorporando pastas con atún y distintos tipos de quesos a la dieta, preferiblemente sin usar salsa de tomate. En caso de que no reviertan los síntomas, se podrá seguir con la alimentación normal que llevaba el individuo hasta padecer el episodio de diarrea.
Se debe tener en cuenta que hay una serie de alimentos prohibidos en esta dieta ya que pueden agudizar la diarrea. Estos alimentos son por ejemplo la leche, los alimentos fritos, aceites, comida picante, nueces y otros frutos secos, pieles de fruta y verduras y café, entre otros alimentos. Todos estos alimentos están prohibidos por su difícil y prolongada digestión.
A continuación os dejo un vídeo donde se habla sobre la dieta astringente:


miércoles, 24 de octubre de 2012

La leche en la lactancia.

La leche es un producto lácteo fundamental en el crecimiento y desarrollo de los recién nacidos. Además, juega un papel muy importante en el desarrollo de los huesos y los músculos durante las etapas de lactante, niñez, pubertad, juventud y gran parte de la madurez, por su aporte de Ca principalmente. Pero en esta entrada nos centraremos en la importancia de la leche para un adecuado crecimiento y desarrollo del bebé.

Madre amamantando a su bebé

Durante los 4 primeros meses del período de lactancia, la mejor leche que el lactante puede ingerir es la leche materna, por sus propiedades nutritivas y por la relación madre-hijo que este hecho desencadena.
Pero en una gran multitud de ocasiones, la madre no puede realizar el acto de lactancia con su bebé, bien sea por problemas que padece la madre, intolerancia a la leche materna por parte del bebé o mala calidad de la leche materna, entre otra gran multitud de situaciones.
De este modo, existen alternativas que pueden suplir perfectamente esta ausencia de leche materna. Por eso en muchos casos se le da de beber al bebé el biberón.
Este biberón contiene leche de fórmula que está preparada para cubrir las necesidades del recién nacido, y hay varios tipos, según la edad que tenga el bebé.
Así, encontramos leche de fórmula tipo I y leche de fórmula tipo II o leche de continuación II. Estes dos tipos de leche se deberán dar al bebé de la siguiente forma:
  • Durante los 4 primeros meses, se le dará al recién nacido leche de fórmula tipo I, la cual está diseñada para esta etapa del bebé, de modo que le aportará todos los nutrientes y propiedades convenientes para suplir todas sus necesidades. Es importante recalcar que esta leche se le deberá ir dando al bebé poco a poco alternándose con la leche materna para que este se vaya adaptando a dicha leche.
  • bebé tomando biberón con leche artificial tipo I.
  • A partir de los 4 primeros meses, se le dará al bebé leche de fórmula tipo II o leche de continuación II, que está diseñada para esta etapa de la lactancia y para suplir las necesidades del bebé en este período. Este período dura hasta los 24 meses del bebé y se podrá ir alternando con nuevos sabores y texturas (yogures especiales para bebés) a partir de los 6 meses y la leche de vaca podrá ir introduciéndose en la dieta del bebé a partir de los 6 meses, de una forma progresiva. Es decir, a partir de los 12 meses se le podrá dar leche de vaca al bebé pero, como hasta los 24 meses no es conveniente retirar la leche de continuación de tipo II, se le irá dando pequeñas dosis de leche de vaca al principio de este período y se irá revirtiendo esta relación a medida que se llega a los 24 meses, de modo que en el mes 23 las dosis de leche de vaca sean muy superiores a las dosis de leche de continuación de tipo II, lo que hará que el bebé se acostumbre a la leche de vaca, que será la que tomará el resto de sus días.
A los 24 meses acaba el período de lactancia y por lo tanto el bebé ya pasa a la etapa de la infancia, donde podrá ingerir leche de vaca progresivamente para aportar la cantidad adecuada de proteínas y sales minerales que esta edad necesita, edad en la que comienza su verdadero desarrollo tanto a nivel orgánico como a nivel esquelético y muscular.
Finalmente, os dejo adjuntado un vídeo en el que se explica a la madre todo lo necesario para un buen desarrollo de su hijo en el período de lactancia, centrándose en el amamantamiento:

martes, 23 de octubre de 2012

La cereza.

Hoy hablaremos sobre la cereza, una fruta que desde mucho tiempo atrás se ha considerado como una fruta depurativa, que libera nuestro cuerpo de toxinas. Trataremos sobre todo las propiedades de la cereza, sus repercusiones en la salud del individuo y algunas formas de incluír la cereza en nuestra cocina.
Las cerezas están compuestas por multitud de elementos (véase tabla 1.1), pero destacaremos sobre todo algunos de los cuales tienen acciones importantes sobre el cuerpo humano.
Así, el primer elemento de los que componen la cereza que destacaremos serán las antocianinas, las cuales ejercen importantes acciones sobre el organismo: 
  • Reducen el riesgo de aparición de artritis y Alzheimer.
  • Previenen las enfermedades cardiovasculares, protegiendo al corazón favoreciendo la circulación.
  • Protegen los capilares de la retina, de modo que contribuyen en la conservación de la vista.
  • Combinadas con la vitamina C, previenen el envejecimiento de la piel y caída del vello.
tabla 1.1

La cereza es un fruto que los especialistas recomiendan que se consuma habitualmente debido a sus propiedades depurativas y porque sirve como una buena forma de quemar grasas en gente que sigue una dieta de adelgazamiento. Os muestro un ejemplo de dieta de adelgazamiento en la que se utilizan las cerezas en el siguiente enlace: http://sabores.com/la-dieta-de-la-cereza-adelgaza-2-kilos-en-3-dias-61575/.
Debido a estas propiedades depurativas, la cereza es especialmente recomendada en personas con artritis, gota, personas obesas, personas con celulitis y para prevención de cálculos renales.
Además, la cereza tiene un alto contenido en hierro y calcio, lo que ayuda a prevenir y a combatir la anemia ferropénica y la osteoporosis.
Pero la cereza, a pesar de que son muchísimos los beneficios que produce, no está recomendada en ciertas situaciones. Así, no deberían consumir esta fruta habitualmente las personas que se encuentren en los siguientes grupos:

  • Personas diabéticas, debido al alto contenido en azúcares que esta fruta tiene, por lo que está contraindicado en pacientes de esta enfermedad.
  • Personas embarazadas.
  • Personas con anorexia, ya que la cereza daría lugar a una mayor pérdida de peso.
  • Niños y ancianos (en este caso no está contraindicada la ingesta de la cereza, sino que está contraindicada la dieta de la cereza que he adjuntado en el enlace)

Las cerezas se suelen servir como un rico postre de manera que se comen crudas y bien lavadas. Aunque se pueden realizar ciertos platos en los que se puede incluír la cereza, bien como parte de decoración y para dar sabor, o bien como ingrediente principal del plato, como por ejemplo en la torta de cerezas. Lo más habitual es comerlas de forma cruda y bien lavadas, y lo cual es lo más recomendado.
Aquí os adjunto un vídeo en el que se resume muy bien todo lo que he comentado en esta entrada sobre las cerezas y habla sobre la dieta de la cereza, espero que os guste:

La psicología relacionada con la alimentación

¿Por qué comemos lo que comemos?, ¿qué factores influyen en la elección de unos alimentos y el rechazo de otros?. Son unas interesantes preguntas cuyas respuestas están implícitas en la psicología del ser humano.
 
El alimento acompaña nuestra historia, y se encuentra ligado a la conquista de los recursos naturales. Antiguamente, la alimentación era simplemente un elemento básico para la supervivencia, algo elemental y que sustentaba al resto de las necesidades.
Pero las sociedades humanas evolucionaron. Actualmente los actos de comer y beber no sólo representan una conducta biológica, sino que son actos que tienen en conjunto un gran significado social y cultural.
Con frecuencia la finalidad de la comida (en casa o fuera de ella) busca ser sociable y reunirse con personas. Muy a menudo existe una razón especial para las reuniones como fiestas de cumpleaños, celebraciones importantes, o simplemente un grupo de amigos que se reune para comer en un restaurante. 

Tiene mucha influencia en el proceso de elección de la comida los gustos y hábitos del individuo, por ejemplo la educación que haya tenido con respecto a la comida le llevará a decantarse por uno u otro alimento. Cuando ingerimos algo que nos gusta se liberan beta-endorfinas y mejora nuestro estado de ánimo. Sin embargo,si este alimento que nos gusta no deberíamos tomarlo (por engordar, perjudicar la salud u otros motivos), los sentimientos de culpa pueden contrarrestar este efecto positivo. Según psicólogos expertos, la mejor opción para olvidarnos de estos sentimientos de culpa sería incluir en nuestra dieta de forma moderada y saludable las comidas que nos gustan y que no son realemente la mejor opción.

También la característica fisiológica de sensación de hambre influirá sobre lo que se come, cuándo y en que cantidad. Además, las consideraciones sobre la salud influyen en la elección de los alimentos. A veces se necesita dieta especial debido a enfermedades o trastornos digestivos. Hoy en día hay personas que consideran más sano no comer carne ni productos lácteos, otras personas no los consumen por razones morales o religiosas.

Las necesidades emocionales juegan también un importante papel en nuestra alimentación. Muchas veces comemos no porque necesitemos alimentos, sino para cubrir un requisito emocional (tristeza, depresión...). El problema está en el tipo de alimentos que consumimos cuando comemos para calmar las emociones, pues un reciente estudio revela que elegimos alimentos grasos preferentemente. Los resultados muestran que si bien los recuerdos que surgen del vínculo entre buenos momentos y el consumo de un determinado alimento influyen en la elección de los mismos para calmar el hambre emocional, también es determinante la biología, porque al parecer, las grasas saturadas producen un mayor efecto sobre nuestro estado de ánimo y por eso las escogemos para sentirnos mejor.
Esto nos da una razón más para controlar la alimentación emocional y minimizarla en nuestra dieta habitual, intentado comer sólo ante el hambre fisiológico. Una manera útil para diferenciar estos dos tipos de estímulos es supervisar cuántas horas pasamos sin comer y preguntarnos qué deseamos comer. Para evadir el consumo de alimentos destinados a calmar emociones, debemos intentar controlarnos con otros métodos como por ejemplo el ejercicio, meditación, descanso, diálogo o escuchando música.