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lunes, 5 de noviembre de 2012

El ginseng y sus beneficios

Como ya hemos explicado en anteriores entradas, el ritmo de vida moderna ha puesto en boga el empleo de energizantes de todo tipo. Entre ellos, el ginseng (conocido también como Panax ginesen, Panax quinquefolius y Eleutherococcus senticosus) se ha ganado un lugar privilegiado por ser un producto natural, que entre sus maravillosas propiedades, ostenta un poderoso efecto vigorizante.

El ginseng es una planta pequeña cuya raíz contiene los principios activos llamados ginsenósidos, interesantes desde el punto de vista fitoterápico y dietético. La cantidad de ginsenósidos que contienen los extractos de ginseng varían dependiendo de la edad de la raíz, de donde se ha cultivado la planta o del sistema empleado para el secado. Y es que hay que tener presente que para recoger las raíces se necesita esperar 6 años. En la actualidad el ginseng está disponible en distintas formas, como por ejemplo té, cápsulas, extractos, tabletas, raíces, chicle, cigarrillos, caramelos y en forma de jarabe líquido.
Hoy en día sabemos que los ginsenoides aumentan el tiempo de ejercicio, estimulan la síntesis de proteínas, inhiben la agregación de las plaquetas, previenen la aparición de úlceras de estómago por estrés y aumentan la actividad del sistema inmune. Estas propiedades hacen del ginseng un suplemento muy atractivo, y nos da numerosas razones para incluirlo en nuestra dieta de manera equilibrada:
  •  Es un poderoso antioxidante que retarda el envejecimiento celular y mejora la elasticidad de la piel.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Aumenta la vitalidad general, estimula y tonifica especialmente en casos de cansancio físico e intelectual. Por eso es recomendado en tareas que requieren grandes esfuerzos, y para deportistas.
  • Previene la arteriosclerosis y los problemas vasculares.
  • Disminuye los niveles de colesterol "malo" (LDL) y triacilglicéridos (TAG), previniendo infartos.
  • Aumenta la irrigación cerebral, con lo que acelera la agilidad mental, la capacidad de concentración, la memoria y previene las enfermedades cerebrales degenerativas como la sensibilidad y la trombosis.
  • Tiene efectos afrodisíacos, incrementa la potencia sexual.
  • Incrementa la producción de glóbulos rojos previniendo anemias.
  • Permite controlar la diabetes, al disminuir el nivel de azúcar en la sangre.
  • Descongestiona el aparato digestivo y protege las funciones hepáticas.
No obstante, al tratarse de un estimulante natural del organismo que aumenta el potencial nervioso y la energía física, su consumo excesivo durante períodos prolongados puede provocar efectos secundarios tales como ansiedad, nerviosismo, taquicardia, insomnio, dolores estomacales, migraña, síndromes febriles o tensión muscular. Es por ello que la suplementación ha de realizarse siempre de manera controlada y responsable. 

Si os habeis quedado con ganas de saber más sobre esta planta, haced click en el siguiente enlace:

El Ginseng: la planta


sábado, 3 de noviembre de 2012

Las bebidas energéticas, ¿amigas o enemigas?

Debido a los cambios en nuestro estilo de vida, las actividades diarias y el estrés al que continuamente se somete la sociedad, nos quejamos constantemente de la "falta de energía" y cansancio, lo que nos hace desear una cantidad extra de energía que nos ayude a afrontar el día o determinados esfuerzos físicos con más vitalidad. Por ello se hace atractivo el concepto de "bebida energética", que nos aseguran hidratación y energía juntas, una característica muy desable para todos, especialmente para los individuos activos.
Las bebidas energizantes son bebidas que contienen cafeína, taurina, vitaminas, suplementos herbales y azúcar o edulcorantes, y son ofrecidos al consumidor como bebidas que aumentan la resistencia física, logran un nivel de concetración mayor, proporcionan sensación de bienestar y evitan el sueño, entre otras características.
Aunque originariamente se trataron como sustancias complementarias para deportistas, actualmente están siendo consumidas como cualquier refresco, sin tener en cuenta los efectos que el consumo indebido puede ocasionar.

Cada vez son más los jóvenes que abusan del consumo de estos productos, algunos para mantenerse despiertos y conseguir estudiar durante más tiempo, otros combinándolos con alcohol y otras drogas, lo cual puede acarrearnos dolores de cabeza, vómitos, dilatación de las pupilas, intoxicación, hiperactividad y taquicardias.

Cabe diferenciar las bebidas energéticas de las isotónicas, ya que no son lo mismo. Las energéticas fueron creadas para disminuir la sensación de cansancio y decaimiento, mientras que los isotónicos tienen como objetivo reponer el agua y las sales minerales que perdemos tras una actividad extenuante. Un ejemplo de bebidas las energéticas más conocidas serían Red Bull o Burn. Entre las isotónicas nos encontraríamos Aquarius o Gatorade.
En cualquier caso, conviene leer detenidamente su composición y evaluar su ingesta, ya que confundirlas puede ser peligroso y causar graves problemas de deshidratación.

El principal peligro de las bebidas energizantes no radica en su consumo eventual, sino en el consumo excesivo y al combinarlas con otro tipo de sustancias. Es por eso que debemos comedirnos y no abusar de ellas, pero un consumo responsable puede aportarnos grandes beneficios.
Finalmente, quisiera aportar un enlace en el que se habla de la taurina, componente importante de alguna de estas bebidas, y que por su nombre se ha hecho pensar erróneamente a muchos que se trata de algo extraído de los toros:  La taurina

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Por qué es tan importante desayunar?

Ya hemos hablado anteriormente en el blog sobre cómo debería ser un buen desayuno (el desayuno perfecto.) y lo importante que es para nuestra salud llevarlo a cabo. Pero no todo el mundo sabe cual es la rozón por la cual no deberíamos saltárnoslo.  Hoy voy a explicarlo y espero que sirva para quien lo lea, y se conciencie sobre la importancia de un buen desayuno.
Hace unos días encontré un vídeo muy ilustrativo que explica de una forma fácilmente entendible lo que le ocurre a nuestro cuerpo cuando no desayunamos:

Resumiendo un poco el vídeo podríamos decir que tras levantarse, el cuerpo que ha pasado en ayuno sobre unas 7 horas demanda combustible. Si no desayunamos el cerebro usa como combustible la poca glucosa que le queda en sangre y luego la del hígado que tiene como reserva (alcanza para 45 minutos). Agotados estos recursos el pobre órgano se pone en emergencia y a través de la cortisona, se obtienen proteínas de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel. Estas proteínas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer. Con este proceso, lo que sucede en realidad es que uno se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible. Por lo tanto, aquellas personas que no desayunan estarán más cansadas durante la mañana y son generalmente más irritables, además de poseer una menor productividad y bajo desempeño laboral o de estudio.

Además, al contrario de lo que muchas personas piensan, comenzar el día ayunando contribuye al aumento de nuestro peso. Esto es debido a que ante una situación de ayuno prolongado, el cuerpo pone marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.
Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de ‘grasa de reserva’ y la persona engordará.
A parte de esto, también se ha realizado un estudio llevado a cabo por científicos del Imperial College de Londres que ponen  de manifiesto las consecuencias negativas que tiene sobre nuestro peso el no desayunar.  El resultado demostró que las personas que saltan su desayuno tienen más ganas de ingerir alimentos grasos y ricos en calorías. Para determinar esos efectos, los especialistas utilizaron escáneres y observaron cómo el cerebro de estas personas respondió de forma diferente ante esos alimentos, haciéndolos más atractivos para ellos. También vieron cómo el ayuno matutino les hacía comer más durante el almuerzo: aquellos que no habían desayunado comieron un 20% más calorías cuando se les ofreció el almuerzo al final del día.
Por todas estas razones podemos afirmar con toda seguridad que un desayuno sano y equilibrado nos ayuda a estar más activos y lúcidos, a encontrarnos con mejor ánimo y mayor resistencia para todo tipo de tareas que se desarrollen no solo en la mañana, ¡sino durante todo el día!
Espero que os haya ayudado este artículo, y no dejéis de comentar.


lunes, 29 de octubre de 2012

Aumentar las defensas comiendo


Aumentar las defensas es fundamental ahora que estamos en pleno otoño, cuando los catarros y resfriados se vuelven el pan nuestro de cada día. Si te sientes débil y cansado, si notas tu pelo muy quebradizo, y si te da la sensación de que coges cada virus que te encuentras, es probable que necesites mejorar tu sistema inmune. Para ello es necesario llevar unos hábitos de vida saludables, dormir suficientes horas y prescindir de sustancias dañinas como alcohol y tabaco. Una dieta equilibrada y un menú que comience cada día con un buen desayuno (explicado anteriormente en otra entrada del blog) es también fundamental, pero además tienes algunos alimentos, aún no demasiado conocidos y consumidos, cuyas propiedades los convierten en excelentes aliados de salud y bienestar.
Son los alimentos probióticos, aquellos que incluyen en su composición microorganismos vivos (bacterias), que actúan de manera sumamente beneficiosa en nuestro organismo:
  • Refuerzan el sistema inmunológico, aumentando el poder de las propias defensas para combatir agentes externos patógenos (virus, otras bacterias, gérmenes...). 
  • Ayudan al correcto desarrollo del proceso de la digestión manteniendo, además, en perfecto estado la flora intestinal. 
  • Son alimentos ricos en vitaminas y minerales por lo que tienen un efecto tonificante y reequilibrante.
Los microorganismos más comunes presentes en los productos probióticos son los lactobacilos (especialmente en la leche y sus derivados) y las bifidobacterias.
Entre los alimentos de estas características se encuentran: la leche, yogures y quesos probióticos, el kéfir y también el tofu o la col fermentada (chucrut).

Pero existen además otros elementos que sería necesario consumir para aumentar las defensas:
Vitamina A
Ayuda a fortalecer las mucosas del organismo y mantenerlas a salvo de infecciones. Está presente en las zanahorias, espinacas, perejil, mantequilla, aceite de soja, atún, quesos y huevos.
Vitamina C
Las frutas como piña, kiwi, mango, melón o las fresas son ricas en vitamina C, que contribuye a que nuestras defensas nos protejan de los resfriados. También la encuentras en los pimientos y tomates.
Vitamina E
Los frutos secos, el germen de trigo, de soja, de girasol y de oliva, son altos en contenido de ácidos grasos esenciales omega 3, que nos llenan de energía y ayudan a que el sistema inmunológico combata enfermedades cardíacas, cáncer, depresión, Alzheimer, etc.
Ácido fólico
El ácido fólico fortalece las defensas del organismo, para que puedan combatir las sustancias dañinas que aparecen en nuestro cuerpo y que son las responsables de varias enfermedades infecciosas. Este nutriente se encuentra en verduras de hojas verdes (lechuga, espinaca, etc.), legumbres, cereales o el hígado de vaca.
Hierro
Las carnes en general, los huevos, las legumbres y algunos vegetales aportan hierro, que es vital para que el sistema inmunológico tenga una respuesta oportuna y nos proteja de múltiples enfermedades. Si no consumes suficiente hierro, podrías sufrir de anemia, enfermedad que debilita nuestras defensas y nos hace vulnerables a virus e infecciones.
Zinc
Otros alimentos que necesitas para fortalecer las defensas son legumbres, pescados, mariscos, huevo, frutas y verduras, ya que también contribuyen a mantenernos sanos y fuertes.