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domingo, 4 de noviembre de 2012

El té Matcha, nueva moda en España

La influencia y el éxito del té verde llegan con fuerza desde Japón. A los ya conocidos beneficios para adelgazar del té, ahora hay que añadirle la nueva moda en la cultura nipona de presentar el té verde en diferentes formatos, entre ellos, el sólido en comidas y postres.De hecho, en Japón ya se comercializan las conocidas chocolatinas Kit Kat con sabor a té matcha, y su éxito está siendo muy grande.
El té verde japonés se obtiene de un arbusto llamado Camelia sinensis. El proceso es muy curioso porque lo que se hace es tapar estos arbustos de la acción del sol cuando ya han crecido para retrasar el crecimiento y que aumente el color verde de las hojas, lo cual será determinante para muchas de sus propiedades, aroma y sabor. En concreto, el té matcha es molido en piedra hasta hacerse polvo, sin fermentar previamente sus hojas, a diferencia de las otras variedades. El resultado es una bebida unas 10 veces más potente que el té verde normal, con 70 veces más antioxidantes que el zumo de naranja y 9 véces más que el betacaroteno de las espinacas.
Entre sus propiedades, quizá la más conocida sea la de ser diurético, y por eso se aconseja tanto su consumo en las dietas para no retener líquido. Esta función diurética la da el tanino, que además regula de una forma suave y eficaz el tránsito intestinal. El catechin y la vitamina C ayudan a prevenir el cáncer y además actúan sobre las enzimas que facilitan la eliminación de grasas y toxinas. La misma vitamina C, junto a la E y el caroteno son atioxidantes, lo cual nos ayuda en la lucha contra el envejecimiento actuando contra los radicales libres y protegiéndonos en la lucha contra virus y bacterias.
Además, calma y relaja a la vez que mejora el ánimo y la capacidad de concentración mental. También, gracias a sus componentes, disminuye el colesterol y el azúcar en sangre.
Dos empresas catalanas, conscientes del filón del té Matcha, han decidido traerlo a España. Es el caso de The Matcha House (click en el nombre para más información), que gestiona los pedidos desde su web y da mucha información sobre este tipo de té, facilitándonos a la vez recetas de cocina muy interesantes. 
La otra empresa catalana es Fizz Bartenders, que apuesta por la inclusión del té Matcha en cócteles, combinando dulzura y sabor amargo como novedad en los ya conocidos mojitos.
También podemos conseguir té Matcha en locales tradicionales de té japonés, en tiendas especializadas en té o especializadas en productos asiáticos y en algunas tiendas de alimentos naturales o dietéticos. Por unos 40 gramos su precio suele rondar los 24 euros, siendo esta variedad algo más costosa que las normales de té verde.

Ahora que ya conocemos sus numerosas propiedades y beneficios para la salud, no tenemos excusa para no probar este maravilloso té y sumergirnos en el universo verde disfrutando de su sabor.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Las bebidas energéticas, ¿amigas o enemigas?

Debido a los cambios en nuestro estilo de vida, las actividades diarias y el estrés al que continuamente se somete la sociedad, nos quejamos constantemente de la "falta de energía" y cansancio, lo que nos hace desear una cantidad extra de energía que nos ayude a afrontar el día o determinados esfuerzos físicos con más vitalidad. Por ello se hace atractivo el concepto de "bebida energética", que nos aseguran hidratación y energía juntas, una característica muy desable para todos, especialmente para los individuos activos.
Las bebidas energizantes son bebidas que contienen cafeína, taurina, vitaminas, suplementos herbales y azúcar o edulcorantes, y son ofrecidos al consumidor como bebidas que aumentan la resistencia física, logran un nivel de concetración mayor, proporcionan sensación de bienestar y evitan el sueño, entre otras características.
Aunque originariamente se trataron como sustancias complementarias para deportistas, actualmente están siendo consumidas como cualquier refresco, sin tener en cuenta los efectos que el consumo indebido puede ocasionar.

Cada vez son más los jóvenes que abusan del consumo de estos productos, algunos para mantenerse despiertos y conseguir estudiar durante más tiempo, otros combinándolos con alcohol y otras drogas, lo cual puede acarrearnos dolores de cabeza, vómitos, dilatación de las pupilas, intoxicación, hiperactividad y taquicardias.

Cabe diferenciar las bebidas energéticas de las isotónicas, ya que no son lo mismo. Las energéticas fueron creadas para disminuir la sensación de cansancio y decaimiento, mientras que los isotónicos tienen como objetivo reponer el agua y las sales minerales que perdemos tras una actividad extenuante. Un ejemplo de bebidas las energéticas más conocidas serían Red Bull o Burn. Entre las isotónicas nos encontraríamos Aquarius o Gatorade.
En cualquier caso, conviene leer detenidamente su composición y evaluar su ingesta, ya que confundirlas puede ser peligroso y causar graves problemas de deshidratación.

El principal peligro de las bebidas energizantes no radica en su consumo eventual, sino en el consumo excesivo y al combinarlas con otro tipo de sustancias. Es por eso que debemos comedirnos y no abusar de ellas, pero un consumo responsable puede aportarnos grandes beneficios.
Finalmente, quisiera aportar un enlace en el que se habla de la taurina, componente importante de alguna de estas bebidas, y que por su nombre se ha hecho pensar erróneamente a muchos que se trata de algo extraído de los toros:  La taurina

miércoles, 24 de octubre de 2012

COMER BIEN PARA SER INTELIGENTE

Ciertos alimentos poseen nutrientes que ayudan a partes concretas de nuestro organismo. Así mismo, algunos alimentos resultan más apropiados que otros a la hora de aumentar el rendimiento cerebral. El correcto funcionamiento de este órgano no sólo nos permite vivir saludablemente, si no también aprender, memorizar o concentrarnos.
Para obtener todos los nutrientes que el cerebro necesita, debemos comer de todo y realizar cuatro o cinco comidas equilibradas al día, lo que asegura un aporte continuo de estos. Un desayuno (la comida más importante del día) a base de lácteos, cereales y fruta proporcionará proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y calcio.
El cerebro está formado por un 60% de grasa, como los ácidos grasos omega 3 y 6, cuya ingesta es importante para prevenir enfermedades como Alzheimer y depresión. Además, el cerebro contiene fosfolípidos, imprescindibles para la formación de las bandas de mielina que recubren los nervios y permiten que las señales emitidas lleguen sin problemas, de forma fluida.
El cerebro también contiene aminoácidos, compuestos base tanto de neurotransmisores como de las demás proteínas. La carencia de aminoácidos equivaldría entonces a la de neurotransmisores (los encargados de la comunicación interna del Sistema Nervioso), ocasionándose depresión y un déficit de memoria y de capacidad de concentración. Carne, pescado y huevos nos suministran los aminoácidos que necesitamos.
Los alimentos ricos en hidratos de carbono, transformados dentro del organismo en glucosa, son el mejor combustible para que el cerebro funcione, al liberar su energía de manera constante. La glucosa, además, tiene la propiedad de mejorar el estado de ánimo.
Las vitaminas y los minerales, entre otras cosas, serán los que ayudaran a que las grasas esenciales se conviertan en otras más complejas, los aminoácidos en neurotransmisores y la glucosa en energía. En resumen, son los encargados de “reconstruir” el cerebro. Entre estas substancias podemos destacar algunas que tienen una relevancia especial:

-      Hierro: su principal función es transportar O2 por la sangre. Su importancia se debe a que el cerebro es un órgano que necesita muy buena oxigenación. La carencia de este mineral (que podemos obtener de la carne, las lentejas…) da lugar a pérdida de concentración y velocidad mental. La absorción de hierro aumenta notablemente gracias al consumo de vitamina C.

-      Calcio: presente sobre todo en productos lácteos y verduras como el brécol, posee un papel muy importante en la capacidad de concentración, lo que favorece el aprendizaje.

-      Colina: en el interior del cuerpo se transforma en uno de los principales neurotransmisores, la acetilcolina, encargada de la memoria y la agilidad de la mente. Esta sustancia puede encontrarse en huevos y nueces, entre otros alimentos.

-      Ácido fólico: vitamina hidrosoluble que favorece el aumento de la cantidad de acetilcolina cerebral. Además, en embarazadas, reduce el riego de problemas nerviosos del feto. Así mismo, las vitaminas del grupo B intervienen en la formación de neurotransmisores.

-      Ácido linolénico: grasa polinsaturada que podemos encontrar en productos como el aceite de soja, las semillas de lino y las nueces, esencial para que las neuronas aumenten sus interconexiones.

-      Antioxidantes: sustancias como la vitamina C, la vitamina E y los betacarotenos que combaten el daño causado por los radicales libres, aceleradores principales del envejecimiento. La mayoría de antioxidantes, que se encuentran en frutas y verduras, pierden su actividad cuando se someten a cocción.

-      Boro: entre otras de las funciones que tiene en nuestro organismo, a nivel nervioso favorece la memoria reciente y la coordinación mano-vista. Podemos ingerirlo al comer zanahorias y brécol.

-      Zinc: mineral presente en las legumbres, crustáceos y frutos secos, que agiliza la comunicación interneuronal.

-      Fósforo: mineral presente en los frutos secos que aumenta la capacidad de memorización.

Obviamente, no todos los alimentos/sustancias benefician el cerebro: algunos lo perjudican gravemente, como el alcohol, los productos procesados, las grasas saturadas… No sólo afectan a nuestro aspecto físico, si no que dañan el esencial órgano responsable de nuestra vida y, como no, de nuestra inteligencia.