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domingo, 11 de noviembre de 2012

Broncearse comiendo zanahoria

El consumo de ciertos alimentos activa la melanina, y por tanto acelera y mejora el bronceado. Esta es la conclusión a la que ha llegado el doctor Ian Stephen de la Universidad de Nottingham, que consiguió demostrar que es muy aconsejable comer zanahorias y tomates antes de las exposición al sol para  obtener un bornceado más duradero. Para leer la noticia completa, haz click en el siguiente enlace:
 
Por muy increible que parezca, a parte de la indudable importancia de nuestra genética, la alimentación juega un papel casi tan significativo en la relación de nuestra piel con el solo como las cremas bronceadoras. Hoy en día sabemos con toda certeza que lo que comemos marca nuestra salud y no es menos cierto que afecta también a nuestro bronceado. Y es que por mucho que tomemos el sol, si no ingerimos las frutas y verduras adecuadas nos costará mucho coger color

La zanahoria, después del perejil, es el vegetal que mayor proporción de betacarotenos posee. Los carotenos son unos pigmentos capaces de absorber la radiación solar. El betacaroteno es la provitamina A, sustancia que, cuando es necesario, dentro del organismo se transforma en vitamina A, que estimulan la melanina de nuestra piel, haciendo que cojamos color moreno más rápida y sanamente. Y es que el betacaroteno es un perfecto antioxidante, de forma que previene los efectos negativos  de la edad y dolencias como el cáncer, neutralizando los radicales libres.

Las zanahorias tienen además muchas propiedades nutritivas: es rica en proteínas en un 1,5%, un 0,2% de grasa, 7,3% de azúcares y posee abundantes vitaminas. También contiene minerales tales como el calcio, el cloro, magnesio, potasio, sodio, bromo o zinc, entre otros. Tan sólo aporta 35 calorías por 100 gramos, por lo que es muy adecuada en regímenes de adelgazamiento también.

Como vemos, las zanahorias son un alimento muy importante y su inclusión en una dieta equilibrada nos aporta grandes beneficios. Finalmente, espero que este vídeo os sirva de ayuda:


viernes, 2 de noviembre de 2012

EL BRÉCOL

El brécol es una planta similar a la coliflor, con un sabor más suave, que se cosecha en los meses de invierno y primavera; ésa es la mejor época del año para consumirlo, aunque actualmente puede adquirirse brécol en todas las estaciones. El brécol puede conservarse incluso congelado, para lo cual antes ha de escaldarse.
Imagen de brécol
Su cabeza tiene forma irregular, su tallo es firme y su color, verde oscuro o verde azulado, nos indica que se encuentra en buen estado. Debemos rechazar aquellas piezas que sean blandas y amarillentas.
El componente mayoritario de esta verdura es agua, lo que le confiere una importante acción diurética; en esto también ayudan su alto contenido en potasio y bajo en sodio. Este efecto reduce la hipertensión y la retención de líquidos y con la orina se eliminan además sustancias de desecho disueltas, lo que beneficia a personas con tendencia a tener cálculos renales o mucha cantidad de ácido úrico. Su alto contenido en fibra le aporta propiedades laxantes y crea sensación de plenitud al ingerirla. Por todo esto, y por su baja cantidad de calorías, es una verdura muy usada para dietas.
Pero esto no es beneficioso para todo el mundo, pues la fibra y los compuestos de azufre que contiene provocan flatulencia en algunas personas e incluso dificultades para digerirlo. Los compuestos de azufre también se contraindican para personas con problemas renales, ya que irritan el riñón.
El brécol también puede tener efectos adversos a niveles más amplios: masticar el brécol crudo favorece la liberación de ciertas substancias que bloquean la absorción de yodo, indispensable para el funcionamiento de la glándula tiroides, responsable de producir hormonas que intervienen en numerosas funciones metabólicas.
El brécol es una fuente maravillosa de antioxidantes, encargados de bloquear los radicales libres que se van generando a lo largo de la vida y que son los causantes de efectos negativos en la salud al alterar moléculas tan importantes como el ADN. Bajos niveles de antioxidantes se relacionan con riesgo de cáncer y enfermedades degenerativas. El brécol en si se considera entonces como protector frente a varios tipos de cáncer (pulmón, próstata, estómago, hígado colon…) debido a su gran cantidad de vitamina C y E, betacarotenos y unas substancias llamadas fitoquímicos. Dentro de este grupo está la quercetina, que actúa como antinflamatorio y que parece disminuir el crecimiento de algunos tumores.
Es importante decir que el brécol cocido conserva bien sus antioxidantes.
El brécol posee una cantidad elevada de vitamina C, betacarotenos y vitamina E y vitamina B1.
Los betacarotenos son unos pigmentos de los vegetales que dentro de nuestro organismo pueden transformarse en vitamina A si así  se necesita.
La vitamina A es importante para el desarrollo del sistema nervioso y de la vista y participa en la formación de ciertas enzimas en el hígado, así como de hormonas sexuales y suprarrenales. También tiene acción antioxidante.
La vitamina C participa en la formación de colágeno, huesos, dientes… favorece la resistencia a infecciones y la absorción de ciertos nutrientes en el organismo, como el hierro.
Tanto los betacarotenos como la vitamina C ayudan al buen funcionamiento del sistema inmune y previenen enfermedades degenerativas y cardiovasculares.
La luteína, de la familia de los carotenos, es abundante en diferentes partes del ojo humano y actúa como protector de las cataratas en edad avanzada.
Finalmente es importante señalar que el brécol contiene minerales importantes para la transmisión de los impulsos nerviosos y el funcionamiento de los músculos, como calcio, zinc, magnesio,  fósforo, hierro…
 
 

Las espinacas y sus propiedades

Las espinacas son unas verduras con gran riqueza en agua, pobres en grasa y proteínas lo que hace que sea un alimento con bajo contenido calórico (31 kilocalorías por cada 100 gramos). Debido a esta característica, los nutricionistas la recomiendan en dietas hipocalóricas.

Este tipo de verdura presenta propiedades laxantes ya que posee un alto contenido en fibra. Además de favorecer el paso intestinal, también ayuda a reducir los niveles de colesterol y reducir la velocidad a la que los azúcares pasan a la sangre; por lo tanto las espinacas son beneficiosas en caso de riesgo cardiovascular y diabetes.

Muchas son  las vitaminas que aporta este tipo de verdura a nuestro organismo, y así encontramos: la vitamina A, el cobre, el fósforo, el cinc, el magnesio, el potasio y el calcio.
Uno de los grandes mitos de las espinacas, es que poseen un alto contenido en hierro, pero esta fama debe desmitificarse, ya que por cada 100 gramos de espinacas, contienen 3 miligramos de hierro, lo que podemos ver que es muy poco, pero además lo contienen en forma de fosfato de hierro, lo que hace muy difícil su absorción por parte de nuestro organismo.
Pero aún así, las espinacas tienen propiedades antianémicas, pero esta propiedad se relaciona con otra sustancia que no es el hierro, sino que es el ácido fólico, lo que las hace muy aconsejables para mujeres embarazadas, ya que un déficit de esta vitamina en los primeros meses de embarazo, puede provocar grandes consecuencias en el bebé, como se explicaba en post anteriores de este blog.
Como ya hemos mencionado, las espinacas contienen grandes cantidades de vitamina A, así sirven para mantener una buena salud de nuestro cabello, de la piel, de los huesos, tener una perfecta visión y además mantener un buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Su bajo contenido en sodio y alto contenido en potasio potencia la acción diurética consiguiendo así una mejora en la eliminación de los líquidos excedentes del organismo. Esta propiedad beneficia a aquellas personas con problemas de hipertensión arterial, hiperuricemia y gota, cálculos renales y en caso de personas que padecen retención de líquidos.
Además de ser ligeras y nutritivas, las espinacas son una de las verduras con mayor poder antioxidante. Gracias a todas las propiedades mencionadas, las espinacas son eficaces para combatir radicales libres y preservar la salud de todo el organismo. Pero, se ha de tener mucho cuidado con la frescura de éstas, ya que con el paso de los días, las espinacas se enriquecen de nitritos, sustancias nocivas para nuestro organismo.
Después de conocer todas las propiedades de las espinacas, a continuación se os muestra en qué casos se  debería tomar para beneficiarse de sus propiedades:
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Hipertensión arterial
  • Colesterol
  • Anemia
  • Estreñimiento
  • Exceso de peso
  • Niños
  • Retención de líquidos
  • Cálculos renales
  • Hiperuricemia
  • Gota
  • Diabetes
  • Problemas oculares

Las mejores épocas para consumir esta verdura es en otoño y primavera, aunque en realidad en el mercado las podremos encontrar durante todo el año.
La mejor forma para consumirlas es en estado crudo, ya que no se pierde ninguno de sus nutrientes, o sino también cocinarlas al vapor ya que también se conservan sus propiedades nutricionales, pero no debemos cocinarlas en exceso ya que podrían perder vitaminas.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Zumo de Calabaza.



Alimentos típicos de Halloween.
 
Aprovechando estas fechas de Halloween, dedicaremos hoy esta entrada a la calabaza. Además de para elaborar caras de todo tipo y decorarlas para la ocasión, las calabazas se pueden aprovechar como un alimento muy nutritivo. La manera más efectiva de aprovechar los nutrientes de la calabaza es mediante la elaboración de zumo de calabaza.
Este zumo de calabaza nos aportará vitaminas A, B1, B2, C y también carotina, hierro, potasio, fosforo, magnesio, azufre, cobre, bromo y arsénico.
Para la elaboración de zumo de calabaza solo necesitaremos como ingredientes varias zanahorias (entre 4 y 6), la calabaza y agua mineral.
Los pasos para la preparación de un buen jugo de calabaza son:
         
  1. Lavar la zanahoria bajo el agua con un cepillo para evitar pelarla y así no perder muchos de los nutrientes que contiene la monda de la zanahoria.
  2. Lavar la calabaza, pelarla y cortarla en trocitos que faciliten poder exprimirlas posteriormente.
  3. Poner en el vaso de la licuadora las zanahorias, los trozos de calabaza y un vaso de agua, licuándolo bien hasta que quede un jugo espeso.

  4. Se le podrá añadir hielo para ganar un mejor sabor, aunque lo dejamos a gusto del consumidor.


zumo de calabaza servido en su calabaza.


 De este modo ya tendremos el jugo de calabaza listo para servir en estas fechas festivas de Halloween a todos nuestros invitados. Espero que os sugiera una gran idea para sorprender a vuestros amigos y familiares despues de una terrorífica comida de noche de brujas.
Un saludo.

lunes, 29 de octubre de 2012

Aumentar las defensas comiendo


Aumentar las defensas es fundamental ahora que estamos en pleno otoño, cuando los catarros y resfriados se vuelven el pan nuestro de cada día. Si te sientes débil y cansado, si notas tu pelo muy quebradizo, y si te da la sensación de que coges cada virus que te encuentras, es probable que necesites mejorar tu sistema inmune. Para ello es necesario llevar unos hábitos de vida saludables, dormir suficientes horas y prescindir de sustancias dañinas como alcohol y tabaco. Una dieta equilibrada y un menú que comience cada día con un buen desayuno (explicado anteriormente en otra entrada del blog) es también fundamental, pero además tienes algunos alimentos, aún no demasiado conocidos y consumidos, cuyas propiedades los convierten en excelentes aliados de salud y bienestar.
Son los alimentos probióticos, aquellos que incluyen en su composición microorganismos vivos (bacterias), que actúan de manera sumamente beneficiosa en nuestro organismo:
  • Refuerzan el sistema inmunológico, aumentando el poder de las propias defensas para combatir agentes externos patógenos (virus, otras bacterias, gérmenes...). 
  • Ayudan al correcto desarrollo del proceso de la digestión manteniendo, además, en perfecto estado la flora intestinal. 
  • Son alimentos ricos en vitaminas y minerales por lo que tienen un efecto tonificante y reequilibrante.
Los microorganismos más comunes presentes en los productos probióticos son los lactobacilos (especialmente en la leche y sus derivados) y las bifidobacterias.
Entre los alimentos de estas características se encuentran: la leche, yogures y quesos probióticos, el kéfir y también el tofu o la col fermentada (chucrut).

Pero existen además otros elementos que sería necesario consumir para aumentar las defensas:
Vitamina A
Ayuda a fortalecer las mucosas del organismo y mantenerlas a salvo de infecciones. Está presente en las zanahorias, espinacas, perejil, mantequilla, aceite de soja, atún, quesos y huevos.
Vitamina C
Las frutas como piña, kiwi, mango, melón o las fresas son ricas en vitamina C, que contribuye a que nuestras defensas nos protejan de los resfriados. También la encuentras en los pimientos y tomates.
Vitamina E
Los frutos secos, el germen de trigo, de soja, de girasol y de oliva, son altos en contenido de ácidos grasos esenciales omega 3, que nos llenan de energía y ayudan a que el sistema inmunológico combata enfermedades cardíacas, cáncer, depresión, Alzheimer, etc.
Ácido fólico
El ácido fólico fortalece las defensas del organismo, para que puedan combatir las sustancias dañinas que aparecen en nuestro cuerpo y que son las responsables de varias enfermedades infecciosas. Este nutriente se encuentra en verduras de hojas verdes (lechuga, espinaca, etc.), legumbres, cereales o el hígado de vaca.
Hierro
Las carnes en general, los huevos, las legumbres y algunos vegetales aportan hierro, que es vital para que el sistema inmunológico tenga una respuesta oportuna y nos proteja de múltiples enfermedades. Si no consumes suficiente hierro, podrías sufrir de anemia, enfermedad que debilita nuestras defensas y nos hace vulnerables a virus e infecciones.
Zinc
Otros alimentos que necesitas para fortalecer las defensas son legumbres, pescados, mariscos, huevo, frutas y verduras, ya que también contribuyen a mantenernos sanos y fuertes.

domingo, 28 de octubre de 2012

ALIMENTOS PARA UNA VISTA DE LINCE

Todo el mundo sabe que una dieta sana y equilibrada repercute en el bienestar general del organismo, pero además, existen alimentos que ayudan en facetas específicas. Así, ciertas vitaminas influyen directamente en la salud ocular, previniendo o retrasando alteraciones:

-      Vitamina A: la de origen animal se denomina retinol y la de origen vegetal se llama caroteno. Está presente en la retina del ojo y su carencia puede causar un descenso de la agudeza visual en la oscuridad, sequedad de la conjuntiva, ulceras de córnea… está presente especialmente en las zanahorias, el tomate, el pescado azul, el hígado…

-      Vitamina C: se trata de un potente antioxidante que en el ojo está presente especialmente en el cristalino. Protege al ojo de cataratas y degeneración macular. Se encuentra sobre todo en los cítricos y otros alimentos como el tomate, el melón…

-      Vitamina E: como es también un gran antioxidante, ayuda a frenar la oxidación celular, es decir, previene enfermedades que tiene que ver con la edad, como cataratas y degeneración macular, retrasando su aparición. La encontramos en el tomate, el plátano, el melón, los cereales, los frutos secos…

-      Luteína: pigmento amarillo de la familia de los carotenos que cuida la vista con su poder antioxidante, protegiendo la acción de los radicales libres en la retina (es decir, previene las cataratas y la degeneración macular) y actúa como filtro de la radiación solar nociva. Hay luteína en productos como la calabaza, el tomate, las espinacas y el brécol.

-      Vitamina B2 (riboflavina): estimula la actividad antioxidante de la vitamina E, favoreciendo la lucha contra los radicales libres; además, conserva el estado de las superficies húmedas del organismo (en este caso los ojos). Se encuentra en la leche y otros derivados lácteos, en la harina integral, en la levadura de cerveza…

Debemos hablar además del zinc. Dentro de los ojos se encuentran los niveles más altos del organismo de este mineral. Su ingestión beneficia la salud ocular y ayuda a una óptima actividad de la vitamina A.

Existen, por tanto, alimentos que contribuyen en gran medida a que nuestros ojos gocen de mejor salud. Las espinacas, ricas en caroteonides; el brécol, rico en vitaminas A, B2, C y E (así como luteína) y las ostras, ricas en zinc como otros maricos y pescados. Conociendo dichos datos podemos aprovechar y realizar platos que contengan esos productos.

Un ejemplo es el siguiente postre cargado de vitaminas:
Batido de fresa y kiwi (clic foto)