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domingo, 18 de noviembre de 2012

Metabolismo


El metabolismo es un proceso que comprende todos los cambios químicos que tienen lugar en el organismo, y por los cuales el organismo puede mantener su identidad, crecer y reproducirse. Cada uno de estos cambios sucede por la intervención de una molécula proteínica específica, las enzimas, ya que estas catalizan los procesos químicos. Estos cambios están muy lejos de ser sencillos. El metabolismo efectúa el intercambio de materia y de energía ente la célula y su medio.  Es un proceso tan controlado que no hay uso excesivo, ni desperdicio de los alimentos, por lo que sólo se produce la energía necesaria.

La absorción de los nutrientes
Todos los organismos vivos toman la energía que su vida requiere de la luz solar. Pero no todos de la misma manera; las plantas absorben energía solar de forma directa y la utilizan a través del proceso de fotosíntesis. Pero nosotros, sólo podemos beneficiarnos de esa luz solar alimentándonos de las plantas, aprovechándonos así de forma indirecta. Esta energía posibilita todos los procesos metabólicos.
Las sustancias nutritivas que ingresan a nuestro organismo son los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. En el estómago y mediante la acción de los enzimas, estos nutrientes propiamente dichos son divididos en sus componentes básicos: los hidratos de carbono, en azúcares simples que serán utilizados, principalmente la glucosa en los procesos creadores de energía; las proteínas, en aminoácidos, que sirven fundamentalmente para recomponer las proteínas orgánicas; y las grasas o lípidos, que constituyen una fuente de energía de reserva, utilizable cuando el organismo carece de la glucosa necesaria, como sucede, por ejemplo, durante en un período de ayuno en el que el organismo debe recurrir a los depósitos grasos.

Los hidratos de carbono provienen en su mayoría de los vegetales y las frutas. Son azúcares y almidones y están destinados a la producción de energía. Estos elementos son hidrolizados por la boca y el páncreas, y reducidos a sustancias más simples, como la glucosa que permite atravesar la mucosa para incorporarse al torrente sanguíneo. Una vez en el torrente circulatorio, la glucosa se transforma en glucógeno, que se va almacenar en el hígado y músculos. En los casos de carencia de azúcar, el hígado va a ser el encargado de liberar un fermento mediante el cual el glucógeno se desdobla en glucosa de nuevo para así regresar al torrente circulatorio y destinarse a las células que requieren de esta energía. Este proceso de combustión conocido como oxidación, es un proceso que se produce en el interior de las células y que necesita del oxígeno incorporado a la sangre después de haber sido incorporado por los pulmones.

Las proteínas tienen la función básica de constituir o reconstituir tejidos y además interviene en la síntesis de gran número de sustancias que forman parte de los procesos bioquímicos. La hidrolización de las proteínas implica uno de los procesos químicos más complicados que suceden en el organismo, porque los compuestos de las proteínas son originalmente ya complejos (carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y fósforo). Es un proceso que se aplica en dos etapas, la primera en el estómago y la segunda en el intestino, etapas en las que actúan los jugos gástricos, pancreáticos y entérico, hasta obtener los aminoácidos que el torrente circulatorio traslada hasta el hígado. En este órgano se produce un proceso de síntesis proteínico, del cual surgen las proteínas necesarias para la formación de tejidos, su desarrollo y renovación.

Las grasas son productoras de calor. La bilis del hígado y el jugo digestivo del páncreas concurren en el intestino, dónde comienza y termina el proceso de desintegración de las grasas, en sus componentes básicos, la glicerina y los ácidos grasos. La glicerina, hidrosoluble, atraviesa sin problema la pared intestinal. Los ácidos serán sometidos a continuación a la acción de ácidos biliares y sales sódicas. 
Atraviesan entonces la pared intestinal, y la glicerina y los ácidos vuelven a unirse. Estas grasas, en estado de emulsión vuelve por los vasos linfáticos del intestino al conducto torácico, por el que accede al torrente circulatorio. Desde allí, la grasa se distribuye en todos los tejidos que la requieren y se almacena en el tejido adiposo, que funciona como protección térmica y dónde queda como reserva energética para emergencias.

martes, 6 de noviembre de 2012

La nutrición ortomolecular.

La nutrición ortomolecular es una terapia en la que se considera al individuo como un ser holístico, en el cual todos sus procesos metabólicos, biológicos, mentales, espirituales y sociales se encuentran relacionados entre sí, de tal modo que si alguno de todos estos estados se viese afectado, repercutiría sobre los otros.

nutricion ortomolecular
La nutrición ortomolecular considera al alimento como una forma de vivir sanamente, prevenir ciertas enfermedades y curarlas si es preciso.

Con la nutrición ortomolecular se logra conocer que efectos puede provocar la deficiencia de algún nutriente, ya sean nutrientes de mayor tamaño como proteínas, hidratos de carbono o grasas; o nutrientes de menor tamaño o componentes de macronutrientes como vitaminas o aminoácidos.

nutriente abosrvido por la célula
Para conocer estos efectos, la nutrición ortomolecular selecciona un nutriente que no solo sirva para tratar un determinado problema de salud, sino que preste atención en correcto funcionamiento de todo el organismo.

Para asegurarse de que el nutriente seleccionado tiene los efectos esperados, éste debe ser absorbido a nivel intestinal, de manera que llegará al interior de las células y permitirá al organismo desintoxicarse, regenerarse y lograr un equilibrio fisico-mental, logrando el correcto funcionamiento del organismo.

De este modo, la nutrición ortomolecular es un mecanismo utilizado por la medicina que permite determinar a través de signos, síntomas y marcadores sanguíneos que deficiencias nutricionales tiene el individuo, y así lograr el equilibrio holístico de la persona.

Os proporciono a continuación un vídeo en el que el doctor José Ramón Llorente explica lo que es la Medicina Ortomolecular:


Alimentación alcalina V.S alimentos acidificantes

Cada vez más, se está hablando sobre la alimentación alcalina versus los alimentos acidificantes y sobre como afectan a nuestra salud. En la actualidad se le dan mucha importancia a estos dos conceptos, ya que los alimentos tienen gran repercusión sobre el buen funcionamiento del organismo según la reacción que se produzca despues de hacer la digestión.
alimentos alcalinizantes
Así, después de la digestión y según su contenido en proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas, los alimentos pueden ser alcalinos o acificantes, es decir, que le proporcionan al organismo una condición de alcalinidad o de acidez, respectivamente.

Para medir la alcalinidad o acidez de cualquier sustancia, se utiliza la escala de pH, que toma valores de 0 a 14. 

Los alimentos influyen de manera significativa en el mantenimiento del pH de la sangre. La sangre tiene un pH que se encuentra entre 7.4 y 7.45 en condiciones normales, de modo que nuestras células necesitan para su correcto funcionamiento un pH ligeramente alcalino. De este modo, la sangre utiliza las bases para neutralizar la acidez del organismo y no caer en acidez metabólica, asegurando un medio idóneo para el buen funcionamiento de las células y optimizando su metabolismo.

Los alimentos provocan una reacción ácida o alcalina que se refleja en el pH de la sangre, por eso podemos clasificar a los alimentos en alimentos que alcalinizan la sangre y que acidifican la sangre:

Alimentos y escala de pH.
Los principales alimentos alcalinizantes de la sangre son:
  • El agua.
  • Frutas y verduas.
  • Cereales integrales.
  • Miel.
Los principales alimentos acidificantes de la sangre son:
  • Lácteos.
  • Quesos.
  • Carnes.
  • Cereales refinados.
  • Café.
  • Té.
  • Azúcar.
No hay una clara relación entre los alimentos acidificantes y los alcalinizantes, ya que al igual que aportan nutrientes, aportan alcalinidad y acidez para vivir sanos.

alimentos acidificantes
En cambio, sí se sabe que el principal mineral para neutralizar la acidez de la sangre es el Calcio. Si ingerimos en mayor cantidad alimentos acidificantes o alimentos que no sean ricos en Calcio, el organismo tendrá que retirar este mineral de sus depósitos de Calcio, como son por ejemplo los huesos. De este modo se podrá producir osteoporosis, caries, uñas frágiles, anemia o problemas digestivos.

Por lo tanto, no se trata de dejar de consumir alimentos acidificantes y consumir en mayor medida alimentos alcalinizantes, sino que se trata de mantener una relación compensatoria entre ambos alimentos para mantener la acidez de la sangre en sus valores de pH normales y al mismo tiempo no dar lugar a la aparición de "Patologías desmineralizantes del Calcio".

A continuación os dejo un vídeo en el que se explican perfectamente las consecuencias de la acidez y alcalinidad en el organismo:

lunes, 29 de octubre de 2012

Excesos en la dieta: sobrepeso y obesidad


El consumo excesivo de grasa, sal, azúcares, refrescos y "comida basura" llevan a la población a desarrollar sobrepeso y obesidad, factores detonantes para la aparición de enfermedades cardíacas, diabetes e hipertensión.

El sobrepeso y la obesidad se suelen dar por familias. Algunas personas tienen una tendencia genética a ganar peso con más facilidad que otras porque queman calorías más lentamente. Cuando escaseaba el alimento esto suponía una gran ventaja, pero en hoy en día la mayoría de los países están industrializados y la comida está disponible en cualquier momento. Lo que en su día fue un metabolsimo eficaz, parece que se ha vuelto en nuestra contra.
Aunque los genes juegan un papel muy importante, el ambiente también es de gran importancia. El mundo moderno ha impuesto un acelerado ritmo de vida que ha modificado los hábitos cotidianos, en particular los hábitos alimenticios, que nos lleva a decantarnos por elecciones alimentarias insanas, como la comida rápida o los hábitos familiares inadecuados (comer delante de la televisión por ejemplo). También el estilo de vida sedentario está contribuyendo al agravamiento del problema.
Actualmente hay más gente con sobrepeso que en el pasado, lo que ha llevado a algunos expertos a hablar de una "epidemia de obesidad". Este problema afecta tanto a jóvenes como a adultos. Un tercio de los niños de entre 2 y 19 años son obesos o tienen sobrepeso, y hay gente joven que está desarrollando problemas de salud que antes solo afectaban a los adultos, como la hipertensión arterial, el colesterol alto y la diabetes tipo 2.



Afortunadamente, nunca es demasiado tarde para hacer cambios que nos permitirán controlar eficazmente el peso y evitar los problemas de salud que este puede provocar. Estos cambios no tienen que ser radicales. La práctica de ejercicio diario ayuda al organismo a quemar hidratos de carbono y grasas obteniendo energía a través de ellos. Dependiendo del tipo de deporte que realicemos y de la intensidad del mismo, quemaremos más o menos. Los ejercicios de intensidad baja o moderada se realizan durante un periodo de tiempo prolongado (andar a paso ligero, bailar, ciclismo de fondo, aeróbic, nadar...) y pueden ayudarnos en nuestro objetivo de perder peso junto a una dieta adecuada, obteniendo resultados muy satisfactorios.
En cuanto a la dieta, debe ser individualizada para cada caso y cada tipo de paciente, aunque las recomendaciones generales serían:
  • Limitar la presencia de alimentos ricos en grasa.
  • Vigilar la presencia de alimentos ricos en hidratos de carbono simples (azúcares) y no abusar de ellos. 
  • Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, que poseen un alto poder saciante.
  • Fraccionar la alimentación en varias tomas al día para evitar picar entre horas. 
  • Evitar alimentos con un alto contenido en calorías pero con un aporte insignificante de nutriendes. 
  • Cocinar más amenudo con técnicas que no añadan exceso de grasa al alimento y con cantidades limitadas de aceite.

lunes, 22 de octubre de 2012

Ácidos grasos Omega 3 y 6

Las grasas son las mayores reservas de energía en nuestro organismo. Están compuestas por ácidos grasos.
Existen una gran variedad de ácidos grasos conocidos como Omega 3 y 6 que se consideran esenciales ya que nuestro organismo no puede producirlos, por ello deben ser introducidos en la dieta.

  • Funciones de los Omega 3

Los ácidos grasos Omega 3 producen una disminución del nivel de colesterol y triglicéridos, y a su vez disminuyen la agregación plaquetaria en las arterias impidiendo que no se unan unas plaquetas a otras y se produzcan coagulaciones.
Otra de las funciones de este tipo de ácidos grasos es la formación de membranas celulares, principalmente las cerebrales, por lo que las células nerviosas son ricas en Omega 3

  • Funciones de los Omega 6
Los ácidos grasos Omega 6 son ácidos grasos poliinsaturados y monoinsaturados, no forman depósitos de grasas, por lo que también favorecen a la disminución de LDL en sangre; concretamente  los Omega 6 poliinsaturados como el Linoleico , tienden a reducir ambos tipos de colesterol (LDL y HDL) en la sangre, y están presentes en los aceites de maíz (soja y girasol) mientras que los monoinsaturados presentes en aceites de oliva, y aguacates por ejemplo, tienden a disminuir niveles de colesterol LDL sin afectar el colesterol HDL.

  •  ¿Cuáles son los pescados con mayor proporción de ácidos grasos Omega?

En una ración de 100 gramos de pescado:
-Caballa 2,5 gramos
-Salmón 1,8 gramos
-Arenque 1,6 gramos
-Atún 1,5 gramos
-Trucha 1 gramo
-Bacalao 0,3 gramos


Como ya hemos visto, ambos ácidos grasos tienen funcionen importantes y diversas en nuestro organismo, por lo que debemos consumir aceite con la dieta en cantidades moderadas y nunca eliminarlos de la dieta, ya que además también son una fuente de vitamina E y tienen funciones antioxidantes.