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lunes, 29 de octubre de 2012

Excesos en la dieta: sobrepeso y obesidad


El consumo excesivo de grasa, sal, azúcares, refrescos y "comida basura" llevan a la población a desarrollar sobrepeso y obesidad, factores detonantes para la aparición de enfermedades cardíacas, diabetes e hipertensión.

El sobrepeso y la obesidad se suelen dar por familias. Algunas personas tienen una tendencia genética a ganar peso con más facilidad que otras porque queman calorías más lentamente. Cuando escaseaba el alimento esto suponía una gran ventaja, pero en hoy en día la mayoría de los países están industrializados y la comida está disponible en cualquier momento. Lo que en su día fue un metabolsimo eficaz, parece que se ha vuelto en nuestra contra.
Aunque los genes juegan un papel muy importante, el ambiente también es de gran importancia. El mundo moderno ha impuesto un acelerado ritmo de vida que ha modificado los hábitos cotidianos, en particular los hábitos alimenticios, que nos lleva a decantarnos por elecciones alimentarias insanas, como la comida rápida o los hábitos familiares inadecuados (comer delante de la televisión por ejemplo). También el estilo de vida sedentario está contribuyendo al agravamiento del problema.
Actualmente hay más gente con sobrepeso que en el pasado, lo que ha llevado a algunos expertos a hablar de una "epidemia de obesidad". Este problema afecta tanto a jóvenes como a adultos. Un tercio de los niños de entre 2 y 19 años son obesos o tienen sobrepeso, y hay gente joven que está desarrollando problemas de salud que antes solo afectaban a los adultos, como la hipertensión arterial, el colesterol alto y la diabetes tipo 2.



Afortunadamente, nunca es demasiado tarde para hacer cambios que nos permitirán controlar eficazmente el peso y evitar los problemas de salud que este puede provocar. Estos cambios no tienen que ser radicales. La práctica de ejercicio diario ayuda al organismo a quemar hidratos de carbono y grasas obteniendo energía a través de ellos. Dependiendo del tipo de deporte que realicemos y de la intensidad del mismo, quemaremos más o menos. Los ejercicios de intensidad baja o moderada se realizan durante un periodo de tiempo prolongado (andar a paso ligero, bailar, ciclismo de fondo, aeróbic, nadar...) y pueden ayudarnos en nuestro objetivo de perder peso junto a una dieta adecuada, obteniendo resultados muy satisfactorios.
En cuanto a la dieta, debe ser individualizada para cada caso y cada tipo de paciente, aunque las recomendaciones generales serían:
  • Limitar la presencia de alimentos ricos en grasa.
  • Vigilar la presencia de alimentos ricos en hidratos de carbono simples (azúcares) y no abusar de ellos. 
  • Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, que poseen un alto poder saciante.
  • Fraccionar la alimentación en varias tomas al día para evitar picar entre horas. 
  • Evitar alimentos con un alto contenido en calorías pero con un aporte insignificante de nutriendes. 
  • Cocinar más amenudo con técnicas que no añadan exceso de grasa al alimento y con cantidades limitadas de aceite.

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