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domingo, 18 de noviembre de 2012

PLUMPY NUT

El Plumply Nut es una pasta de proteínas realizada a base mantequilla de cacahuete, aceite vegetal, vitaminas y minerales esenciales; cada paquete de esta mezcla representa 500 kcal. El Plumply Nut fue inventado en 1999 por el francés André Briend; luego la fórmula se perfeccionó y una empresa francesa especializada en alimentos terapéuticos, llamada Nutriset (http://www.nutriset.fr/en/product-range/produit-par-produit/plumpy-nut-ready-to-use-therapeutic-food-rutf.html), empezó a comercializar el producto bajo este nombre. Su primer uso tuvo lugar por primera vez en la crisis humanitaria de Darfur. La idea representa un avance contra la malnutrición infantil, pero no sólo basta con tener el producto, sino que hay que hacer que llegue a quien lo necesita.
Plumply Nut es eso, un alimento terapéutico con múltiples ventajas. Es fácil de distribuir, almacenar (ocupan poco espacio) y usar. Sin abrir tiene una caducidad de dos años sin perder ni un ápice de sus propiedades; una vez abierto se conserva bien. Cualquier adulto puede administrarlo sin necesidad de conocimientos especiales y, dado que el tratamiento se realiza en casa, la madre (quien suele ocuparse del cuidado de los niños en estos países poco desarrollados) puede proseguir con sus labores habituales casi sin interrupción.

Además es más barato que las antiguas fórmulas lácteas. Las leches terapéuticas en polvo debían prepararse con agua potable, bajo medidas estrictas de higiene (que en estos hogares no siempre se cumplen), y, una vez realizado, el preparado sólo conservaba sus propiedades unas horas; esto complicaba en gran medida su uso cotidiano.

La forma de dilucidar si un niño sufre malnutrición infantil y debe recibir este tratamiento es sencilla. Puede estudiarse la relación entre peso-edad-altura o bien medir la circunferencia de la zona del brazo situada en el punto medio entre el codo y el hombro. Si dicha circunferencia es menor o igual a once centímetros significa que el niño padece malnutrición severa aguda. Esta medida sirve para niñas y niños de seis meses a cinco años de edad.
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

ANOREXIA

La anorexia es un trastorno alimenticio que se caracteriza por el miedo del paciente a aumentar de peso. Suele afectar más a mujeres (especialmente adolescentes), pero últimamente es frecuente también en los hombres; cabe destacar que se trata de una enfermedad cuya progresión aumenta exponencialmente en los países industrializados. Las personas anoréxicas poseen una imagen muy distorsionada de si mismas, altamente negativa. Su afán por seguir como los cánones de belleza que marca la sociedad actual genera una obsesión que permanece incluso cuando el peso disminuye por debajo de lo normal o incluso de lo que dicta la moda.

Para lograr sus objetivos, ingieren la mínima cantidad de alimentos, realizan deporte en exceso y se pesan continuamente, preocupados por la cifra que la báscula pueda mostrar. Estos síntomas pueden llegar para señalar a un anoréxico a ojos de los demás. Si no se observa a tiempo, puede llegar a ser una afección mortal.

La anorexia produce otros efectos visibles: ausencia de la menstruación (en mujeres), irritabilidad, depresión, tendencia a la hiperactividad, piel fina, pérdida de cabello y uñas, sensibilidad extrema al frío (a menor peso, menos calorías para hacerle frente)… y otros problemas añadidos al estado de malnutrición. Deshidratación, convulsiones, confusión, fallos cardíacos/tiroideos/hepáticos, pérdida de masa ósea y muscular… deben detectarse mediante pruebas médicas (electrocardiograma, analíticas y otros exámenes) en el momento en el que el paciente llega al centro sanitario. Las pruebas también sirven para ratificar el diagnóstico y eliminar la posibilidad de que se trate de otra enfermedad con la misma sintomatología.

La complicación viene porque habitualmente, a pesar de la evidencia del trastorno, el ingreso sólo se produce cuando la afección es grave: en este caso puede haber que proceder a la hospitalización. Los objetivos del tratamiento son restaurar el estado de salud y unos hábitos corrientes para lograr el peso corporal normal. En muchas ocasiones, aunque se cure, la anorexia vuelve a aparecer. Los profesionales de la salud implicados en la recuperación son médicas/os, enfermeras/os, nutricionistas y psicólogos.

La anorexia supone un problema que parte del bombardeo mediático de las revistas, la tele, internet… En ellos se muestran cantantes, actrices y modelos, sobre todo, que parecen ser bellas a ojos de todo el mundo, con una imagen escuálida y semi-andrógina que roza lo patológico. Ricas, poderosas y bellas: son el espejo en el que se miran las nuevas generaciones, que creen que para alcanzar un éxito similar deben presentar la misma imagen. La industria se ha contaminado de esta tendencia, creando tallas en las que no se admite ni un quilo de más, que obligan a los jóvenes a controlar su peso para “ser como los demás”. En ocasiones, las burlas de compañeros, experiencias traumáticas o el miedo a no cumplir las expectativas, pueden ser también las que desencadenen este trastorno. Lo fundamental es reforzar la autoestima de los adolescentes, para evitar llegar a esos extremos, y fomentar una imagen saludable en los medios.

Actrices como Sofía Vergara y Christina Hendriks deberían ser un ejemplo a seguir. Lucen sus cuerpos hermosos y curvilíneos sin complejos, orgullosas de ser distintas a las demás en su campo.